No siempre es fácil de encontrar a esa persona que te llene un espacio
de tus sentimientos, cabeza, corazón o como cada quien lo quiera definir, y
prenda esa llamita conocida como “amor”.
Cuando tu vida está tranquila, tienes tu rutina armada y no estás
pendiente de encontrar a esa persona, de un día para otro se te cruza ese “alguien”
que te hace click y comienzas a sonreír de tan solo mirar a sus ojos. Es ahí cuando
nos da esa sensación de alegría, nervios, incertidumbre de no saber el ¿por qué?
y de a poco esa persona comienza a estar presente en tu cabeza.
Cuando pasan los días, vas conversando con esa persona y conociendo o más
bien dicho conociendo lo que te cuenta y como actúa cuando está contigo. Para que
andar con cosas, si todos tratamos de mostrar lo mejor de uno, no hacer
cosas que te hagan quedar en vergüenza para
impresionar y llamar la atención de la persona que te está atrayendo, entonces
ese periodo se convierte en una “conquista” mutua donde ninguna de las partes
sabe exactamente para donde va encaminada la onda que se arma con el correr de
los días.
Las primeras citas suelen ocurrir en lugares públicos (plaza, parques,
pub’s, etc), charlan de la vida, de los gustos del uno y del otro, tus hobbies,
a que te dedicas y toda esa parafernalia como una pequeña introducción a tu
vida. Todo va de viento en popa y tú piensas que esta nueva persona que
apareció de la nada y no porque la buscaste, está haciendo que le vayas tomando
un cierto aprecio más allá de lo normal que sientas por un amigo/a.
El primer abrazo nervioso surge cuando se saludan y solo le dices “Hola”
pero con un beso en la mejilla, cuando tus labios solo quieres rozar los suyos,
pero esa contención de dejar pasar los días es la que te va dejando mas
entusiasmado/a, porque no quieres arruinar el momento sin tener clara la onda y
si no sientes la intención de la otra persona para contigo, a pesar de que
llevan un par de semanas saliendo y conociéndose. Con los días te das cuenta
que la pasas bien con su compañía, se ríen, tienen temas de conversación en común
y el tiempo a su lado se te hace nada y no quieres despedirte, pero lo rico
ocurre cuando te despides, lo/a abrazas y sin imaginarlo recibes un beso en la boca y no en la mejilla como venia
pasando, te deja como con risa nerviosa y ya que tu tenias las mismas ganas se
lo respondes. Wow, momento rico ¡
Sin ponerle nombre alguno a lo que está pasando entre ambos, siguen
pasando días juntos y saliendo más seguido, pero ahora haciendo panoramas más íntimos
por llamarlos de una manera. Ahora se invitan a las casas a ver películas,
comer o simplemente a pasar una tarde de regaloneo (no necesariamente ese
regaloneo tiene que ser sexo como tal, bueno ahora dependerá si eres más ZANTO
que PUTO o mas PUTO que ZANTO), y ya las despedidas y saludos son de beso
directo a la boca, tu corazón late un poco más rápido que lo normal y las
sonrisas florecen de la nada.
Cool♡.
ResponderEliminarHola, gracias por pasarte !!
ResponderEliminarTe invito a leer mi ultima columna DE AMIGOS A AMANTES :)
Saludos de ZantoPuto :)
Como dijeron por ahí, hace miles de años, el amor todo lo puede. Podrá acabase todo, ciencia, arte, tecnología, pero el amor nunca pasará.
ResponderEliminarHabía leído y comentado esto hace tiempo. Es un buen análisis de lo que ocurre en una relación, Ir piano, piano, disfrutar el momento,
ResponderEliminarEste texto es como un pequeño ensayo. Me agrada ver tu evolución o versatilidad. Saludos, amigo. Disfruta de las vacaciones ;)