No es fácil crecer con estos recuerdos que me atormentan hasta el día de
hoy.
No es justo que me robaran la niñez de esa manera. Solo tenía 9 años, mi
mundo era jugar con muñecas con mis amigas, pintar cuentos de princesas que tanto me encantaban,
yo debía estar corriendo, saltando, riendo y vivir como una niña, pero él lo
arruino todo. Él fue la peor pesadilla que una niña puede tener a sus 9 años.
Grité, lloré, traté de arrancar, suplique que no me tocara, pero fue
inútil todo, nada sirvió para escapar de sus besos asquerosos, de su olor a
alcohol. A pesar de que ya tengo 22 años, cada vez que me ducho, siento su
respiración en mi oreja, sus palabras obscenas, cierro los ojos y la imagen de
cómo me tocaba las piernas no se borran de mi cabeza.
Tengo la seguridad de no volver a ver a ese hombre por unos cuantos años
más, ya que lleva preso más de 13 años y le quedan unos cuantos más. La justicia
le dio su castigo, pero falta el castigo de mi justicia.
Hace más de 6 meses, llegó el amor a mi vida. Él es Rodrigo, tiene 24
años y llego hace un año a Chile, ya que
desde que sus padres se separaron, se fue a vivir con su madre a Colombia. Nos conocimos en una reunión familiar,
suena un poco incomodo, pero resulto ser mi primo. Llevamos esta relación a
escondidas de nuestras familias, si nuestras madres se enteran, no sé qué
pasaría, pero eso por el momento no es tema para nosotros. Nunca tuvimos relación
de primos, es como si nunca nos hubiéramos conocido, así que eso no nos
complica.
-Cierra los ojos princesa – me dice
Rodrigo tapándome los ojos.
-Qué pasa amor? - Le respondo
-Abre tus manos- deja un sobre en mis manos.
- Que es esto Rodrigo? – le pregunto
sin saber nada.
-Es la confirmación de las reservas a las
termas que tanto querías conocer. Nos vamos este fin de semana.
-Amor, pero que lindo. A que se debe esta
sorpresa?.
- Se acerca nuestro cumple mes y quiero que lo
celebremos en un lugar diferente, que no sea el mal o el parque- responde Rodrigo muy entusiasmado.
-Eres un pololo exquisito amor- abrazo a Rodrigo y lo beso.
Pasaron los días y llegó el momento de irnos a las termas. Le inventamos
a nuestras madres (hermanas), que iríamos a la playa con unos amigos de mi
universidad a pasar el fin de semana, para que nos dieran permiso y no levantar
sospecha alguna.
Debo confesar que desde que ese hombre abuso de mi a mis 9 años, me jure
que jamás confiaría y menos creería en un hombre, pero Rodrigo era especial, se
gano mi corazón, a pesar de somos primos, lo amaba con todo mi corazón, aunque
eso no cambiaría en nada mis ganas de vengarme de ese monstruo que cambio mi
vida para siempre.
-Está ya es nuestra última
noche aquí princesa- me dice Rodrigo
abrazándome.
-Es una lástima que esto se acabe tan pronto
amor. No quiero regresar- le respondo.
-Hoy quiero que sea nuestra noche.
-Así será amor.
Comencé a besarlo, como nunca había besado a un hombre. Lo desnude
lentamente, mientras él me quitaba la ropa. Quedamos completamente desnudos. Hicimos
el amor de manera apasionada. Fue nuestra primera vez juntos. En mi mente
rebotaban sus palabras diciéndome que era su primera vez, se le notaba.
Me sentí feliz por un instante estando en sus brazos. Me sentí mujer.
Llegamos a nuestras casas. Rodrigo a los días me llamaba insistentemente,
pero no le respondí, mi misión ya estaba cumplida.
Decidí desaparecer de la vida de Rodrigo, aunque lo quería mucho, pero mi
intensión nunca fue tener un hombre a mi lado, sino que era hacerle daño al
hombre que me cambio la vida, el hombre que me dejo una huella que jamás podré
sacar de mi cuerpo, una herida que no sanaré con nada. El hombre que abuso de
mi me contagió del VIH. Me entere el día que me llevaron al hospital para
constatar las lesiones de aquella noche y ahí un examen arrojo que mi tío me había
contagiado de esta enfermedad.
Rodrigo, es hijo de mi abusador, y fue mi vía de escape para dejar
marcado a ese hombre que siempre lloro
la ausencia de su hijo. Desde la cárcel que trato de buscarlo y siempre prometió
que una vez saliendo de ese lugar lo buscaría para recuperarlo.
Ahora estoy lejos de la ciudad, mi madre me contó que Rodrigo está muy
grave en el hospital, que mi tío salió de la cárcel y se entero de mi relación que
tuve con su hijo y está destrozado al verlo postrado en esa cama, luchando por su vida. Mi
tío ahora siente como su hijo lleva en
su sangre lo mismo que me contagio
cuando se aprovecho de mi, cuando arruino mi vida sabiendo que el portaba la
enfermedad.
Solo espero que mi nombre, Laura, jamás sea olvidado por ese hombre, que
cada vez que mire a su hijo, recuerde que yo estoy matando de a poco a su
pequeño que vio partir cuando era solo
un niño.
![]() |
| NoLloroSola/ZantoPutoBlogger |

Intuía que algo había en Laura a la hora de involucrarse con Rodrigo. Es súper comprensible, entendiendo todo lo que le pasó. Cuando la justicia "legal" no hace lo que debe, no queda de otra que aplicar la ley del ojo por ojo y diente por diente. Se puede cuestionar si es moralmente correcto o no, pero hay que estar en los zapatos, vivirlo, para entender.
ResponderEliminarMe gustaron los personajes, sobre todo la forma en que los describes, Tú forma de delinearlos hace pensar como que realmente existieran, tienen "carne",
Sigue así, amigo. :)
Esa es la idea de mis historias, que tomen vida a pesar de que son ficcion.
ResponderEliminarespero con el tiempo ir creciendo :)
gracias por el apoyo y buena onda :D
Omg demasiado buna la historia
ResponderEliminar