sábado, 7 de febrero de 2015

Elías

Él era lindo, cada vez que lo miraba lo encontraba más lindo, no sabía su nombre, su edad, nada,  solo sabía que estudiaba en la carrera de Kinesiologia de la Universidad.

En la cafetería, a veces en el baño, en los  pasillos, en el patio de la U, siempre lo veía con sus amigos reírse, conversar o simplemente caminando con sus audífonos negros con bordes rojos escuchando música. Aunque estuviera callado, él llamaba mi atención de una u otra manera.

Desde hace ya un par de meses que este chico comenzó a ser parte de mi rutina, pero jamás me atreví a saludarlo en  buena onda , buscando alguna excusa para saber más de él, solo me conformaba con mirarlo.

Cada noche llegaba a conectarme a la computadora y conversaba con Paulina, mi amiga desde los 5 años. Ella sabe de mi condición sexual (soy gay) y a ella siempre le contaba de este chico y lo que me pasaba cada vez que lo veía. La Pau, me alentaba a que me acercara a él, pero mi timidez no me dejaba.

Aun recuerdo ese 22 de Mayo, cuando nos encontramos en la biblioteca de la U, yo estaba buscando un libro para una prueba y él en lo mismo y me preguntó:

-Hola, disculpa, ¿sabes dónde puedo encontrar algún libro de Debbi Millman?.

-Sí, en la esquina, ahí arriba (le indique).

-Lo que pasa es que es para una amiga que me pidió unos libros, ella estudia Diseño, pero está enferma y yo no sé mucho, estudio Kine, entonces ando medio perdido.

-Que loco, yo voy en segundo de Diseño, así que ahí los puedes encontrar.

-Gracias. Disculpa, soy Pablo. ¿Cómo te llamas?

-De nada, me llamo Elías.

-Un gusto Elías, te pasaste, cuídate que estés bien.

-Tu igual, chao.

-Chao.

No lo podía creer!, el chico que miraba desde hace tiempo, por esas casualidades de la vida me habló, si bien no porque él quería saber de mí, pero de una u otra manera supe su nombre, toqué su mano y escuché su voz por primera vez. Fueron solo 5 minutos, que para mí fueron los mejores del día.

Al otro día fui a entregar los libros que había sacado de la biblioteca y en la misma fila estaba él, Pablo. Me saludo, lo salude de vuelta, me pregunto cómo estaba y se dio la conversación típica de cuando uno ve a alguien que conoce. Yo para no cortar el momento atine a preguntarle donde había encontrado esos audífonos y me dio el dato.

Así fueron pasando los días y fuimos topándonos más seguido, conversando, hasta que formamos una amistad buena onda. Cada vez que cruzábamos palabras, le prestaba una atención increíble, sus ojos miel me atrapaban, sus labios rosados me encantaban, pero no podía serlo notorio, echaría a perder la buena onda que estábamos teniendo y lo que menos querría, seria eso, así que eso solo se quedaba en mi mente y mis palabras expresaban otra cosa. Es extraño compartir como amigos con alguien que tu no vez como amigo, pero más incomodo es sentir algo por alguien de tu mismo sexo, sabiendo que ese otro alguien nos siente como tú. Pero bueno, era lo que me tocaba.

Llegó el 23 de Junio, cierre de semestre y la típica fiesta de la universidad, pero como era en una parcela, invité a mi amiga para que me acompañará. Llegamos, le presente un par de compañeros y estaba Pablo, se acercó a saludar, le presente a mi amiga (ella no sabía de su existencia y menos de lo que yo sentía por él), se miraron coquetamente y se despidieron.

-Oye amigo, ¿Quién es ese tal Pablo? ¿Es tu compañero?

-No, Pablo estudia Kine y es un conocido de la U. ¿Por qué? ¿Qué onda Pau?

-Nada, es que lo encontré muy guapo.

En ese momento mi cabeza se revolvió. Mi mejor amiga se fijo en el mismo tipo que para mí lo es todo. No le dije nada, solo le sonreí de manera cómplice e hice como si nada pasara.

Al paso del rato, se me acerca Pablo y me dice porque no le presento a mi amiga. Me puse helado y me tiritaba la mano, pero de mi boca solo salió un bueno, en que topamos compadre. Los deje conversando y me fui a dar una vuelta por el lugar con una vaso de ron, con la imagen pegada cuando Pablo me pide que le presente  a mi amiga, no pudo ser el peor momento de la tarde. Suena ridículo, si él y yo éramos NADA, ¿Por qué debería sentirme así?, solo quería correr, estar solo, alejarme, esconderme, que nadie notara lo que estaba sintiendo, solo quería desaparecer.

Después de ese día, de la nada deje de hablar con Paulina, quizás fue una manera de olvidar y despejar. Cuando volví hablar con ella, me conto que estaba saliendo con Pablo, que estaban llevándose muy bien y que tenían una especie de relación sin nombre. Una parte de mi se sentía feliz porque mi amiga estaba feliz, pero otra parte estaba confundida. 

Cada vez que me topaba a Pablo en la Universidad, ya no era como antes, lo saludaba y me desaparecía. Un día él me preguntó qué pasaba, porque estaba raro con él, solo le respondí que estaba preocupado de comenzar bien el semestre, como que no me creyó mucho y todo siguió como si nada.

5 de Noviembre, cumpleaños de Pablo, asado en su casa, amigos de él, yo y Paulina.

-Pablo, ¿dónde está el baño? le pregunté.

-Está en la segunda puerta del pasillo.

-Vale, gracias.

Entre al baño, me mire al espejo, me moje la cara, pensé en que este sería el ultimo día que compartía con Pablo como amigo y me alejaría para no joderme más la cabeza. Paulina me llama y me cuenta que hoy nos dará una gran sorpresa con Pablo y nos fuimos al patio. 

Cantamos el cumpleaños, conversamos, reímos, música buena y yo un poco mareado doy vuelta un vaso en mi polera:

-Oh, la cagé. Pablo préstame una polera porfa.

-Jajaja, que eres huevon, ya vamos a mi pieza y te cambias.

Llegamos a su pieza, me saco la polera y mientras él busca una para prestarme. Me acerco, le toco el hombro:

-¿Qué pasa Elias?

-Pablo, feliz cumpleaños- lo abrazo.

-Gracias, ya cámbiate la polera para que bajemos.

-No puedo, tengo que decirte algo que hace mucho tiempo, antes de conocerte quería decirte pero nunca me atreví.

-¿Qué cosa?- me pregunta con su cara de ángel, sus ojos alemendrados.

Creo que el alcohol te da esa valentía de atreverte a hacer cosas que con tus 5 sentidos no haces. Lo tomo de los hombros y le doy un beso:

-Hey Elias hevon, para, ¿Qué te pasa?

-Esto me pasa, nunca me lo preguntaste antes. Pablo estoy enamorado de ti, desde el primer día que te vi en la U, no sé, no deje de pensar en ti, en saber tu nombre, que hacías, nunca supe como acercarme a ti hasta que me hablaste en la biblioteca. Cada día que nos fuimos conociendo, me gustabas un poco más, todo lo viví en silencio, y no sabes lo mal que me siento saber que estas con mi mejor amiga, me siento culpable, te amo a ti, la quiero a ella. Estoy mal!.

Mis lagrimas no tardaron en dejarse caer por mis mejillas, me sentía pésimo por lo que estaba pasando, mientras me confesaba con Pablo, se me pasaba la imagen de mi amiga por la cabeza, estaba arrepentido de haber hecho lo que hice, pero era tarde.

-Elias, puta no sé qué decir, me dejaste pa’ dentro.

-No es necesario que digas nada, yo no te pido nada, solo quería desahogarme y que supieras lo que me pasaba. El beso fue un impulso, sentí la necesidad de hacerlo. Disculpa.

-Ah Elias por la cresta, ¿Por qué no me dijiste antes?, huevon, la media caga’. ¿La Paulina sabe esto?

-No, ella no sabe nada, es lo peor, y créeme que ahora que están juntos no tengo ni la más mínima intención de contarle ni cagarte la relación.

Me puse la polera, baje e hice como si nada. Abrace a la Pau, le di un beso en la frente y solo le recordé lo mucho que la quería. Pablo, hombre, no podía disimular su cara de incomodidad, yo le trataba de reír, de conversar,  para poder terminar la fiesta en paz.
Paulina toma una copa de jugo, muy sonriente y pide la atención de todos:

-Atención chiquillos, solo les pido un segundito de silencio, porque con Pablo tenemos algo que contarles. Bueno hoy es el cumpleaños de mi amor y están todos sus amigos y personas que él quiere. Hace unas semanas nos enteramos de que vamos a ser papás- mira a Pablo y lo besa.

-Bueno si, estamos muy contentos con la noticia, ya que con la Gordita tenemos varios planes en mente, nos amamos mucho y solo queríamos compartir esta felicidad con ustedes. Salud!

No lo podía creer, mi mejor amiga embarazada de el chico de la U, al que veía en los pasillos, en la cafetería, del que me imaginaba como serian sus besos, del que sus ojos me atrapaban cada vez que lo miraba, el chico que me había robado, sin él querer, un trozo de mis sentimientos, del cual alguna vez mi amiga me alentó a acercarme. En ese momento cerré los ojos, mi mente se fue a negro, se me pasaron todos los momentos que compartí con Pablo, quería gritar ahí mismo, contarle a la Pau lo que sentía por él, quería creer que lo que habían dicho era mentira. Por dentro estaba hecho mierda. Antes de que las lágrimas volvieran caer, me fui del cumpleaños, caminé, caminé, caminé y caminé.


Hola, soy Elías, voy en segundo año de Diseño Gráfico, tengo 23 años y me gusta el Té helado de limón.
Elías/ZantoPutoBlogger

5 comentarios:

  1. Pucha, qué lata por Elías, Se la jugó tarde. Si Paulina era amiga de este, y Elías le contaba algo de este chico, cómo no iba a cachar, Sumar 2 + 2. : Pero a veces es así.

    A Pablo lo encontré un poco cobarde o muy disimulado, Si otro(A) te besa, lo mínimo es cuestionarse la relación que tienes, o por lo menos, buscar la oportunidad de conversarlo después, Siento igual que quisiste dejar un final abierto, para jugar un poco con la imaginación, en cuanto a eso (un posible reencuentro, salida, etc, con Pablo o qué se yo :P)

    Buena historia, como siempre amigo. Los diálogos enriquecen el texto, le dan dinamismo Se nota que tu corazón y mente fluyeron :P, Saludos.

    PS: (Ligerito se viene la mía).

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  2. Esta basado en una historia real que.escuche por ahi :)
    Elias, le paso como a muchos que se guarda.las.cosas debido a su timidez.
    Gracias.por.el.comentario :)

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  3. Muchas veces la timidez, el nerviosismo nos impide hacer lo que nuestro corazón nos dice, Por pensar muchas veces, darle muchas vueltas a los asuntos, nos perdemos de hacer muchas cosas. Tu historia, deja mucho para pensar y reflexionar.

    Excelente relato.

    PD: pasa por mi Blog http://destinomiserable.blogspot.com/


    :D

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    1. Si es cierto, no.todos tenemos las mismas.personalidades como para decir lo que.sentimos y eso juega.en contra.
      Gracias por pasar !

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