Año 2012, días de septiembre, de esos donde el calor ya
empieza a notarse, la gente comienza andar con poca ropa y la buena onda anda por los aires.
Llevo alrededor de 10 meses de
pololeo, bueno, acabo de terminar con mi pololo, en realidad fue un término
donde no se sabe si será definitivo o no, en fin, igual lo estaba pasando mal.
Jueves por la noche, llamo a
Carola, mi amiga :
-Aló, Caro, ¿Cómo estás?, ¿Qué harás
hoy en la noche?
-Hola Ale ¿Qué tal?, pucha nada,
no tengo panoramas.
-Vamos hoy al jueves
universitario, creo que estará muy bueno, además necesito distracción.
-Vale, juntémonos antes de las 12,
donde mismo.
-Ok, nos vemos, chao.
-Chao.
Corto la llamada, y comienzo a
arreglarme. Esa noche, me vestí como nunca, un vestido bien ajustado al cuerpo,
tacos y unos coquetos accesorios. Llego al punto de encuentro con mi amiga y
entramos a la disco. Para que decir lo lleno que estaba ese lugar, música, buen
ambiente, uno que otro conocido.
-Ale, mira acompáñame.
-¿Qué pasó?.
-Ven, vamos.
Nos acercamos a una esquina donde
estaba un “amigo” de la Caro, lo saluda muy amistosamente, me lo
presenta:
-Hola, Nacho ¿Cómo estas?
-Hola Carito, tanto tiempo.
-Sí, acá ando con una amiga.
Alejandra, Nacho, Nacho, Alejandra.
-Hola – lo saludé y le doy un beso en la mejilla.
-Un gusto.
Pero el Nacho no estaba solo,
estaba acompañando de Mariano (el ex de mi hermana mayor), muy simpático también me saludo (para que decir lo guapo que era, sus ojos
color miel, pestañas bien crespas y una onda hippie uff, dejaba mucho a la
imaginación) y estuvimos compartiendo un rato, hasta que nos invitaron a la
pista a bailar un rato, así que partimos y todo fluyo.
Antes de que cerraran la disco,
nos fuimos a un after cerca de mi casa con el Nacho, la Caro , Mariano y Yo, pero
a la casa que fuimos habían 4 personas más. Se generó un ambiente entretenido.
Cantamos karaokes, bailamos un rato , la Caro bien entusiasmada con su “amiguito” Nacho, tuvieron su propio after, así que como solo conocía al ex de mi
hermana, me quede conversando con él, mientras que las otras parejas que
estaban, iban desapareciendo de a poco de la casa. En un momento quedamos solo
los 4 (Caro, Nacho, Mariano y yo).
-Me bajo todo el sueño – le dije a Mariano.
-¿Te quieres ir a costar?- me
pregunto.
-Ya dale, dime donde porfa.
-Ven, subamos a la pieza de arriba
y dejemos a estos pasteles tranquilos acá, no voy a estar tocando el violín,
prefiero también acostarme.
-Oka, dale.
Subimos a su pieza. Como durante
la noche no hubo insinuación alguna o acercamiento mas allá de la buena no me
pase algún rollo de que pudiera pasar algo, así que nos tiramos en la misma
cama, pero en mi mente la imaginación volaba, jajajaja.
De repente, se da vuelta y me
abraza, aprieta mi cintura, siento su reparación en mi oreja y su lengua húmeda
pasando por mi cuello. Yo quede plop, me di vuelta y le pregunto:
-¿Qué onda?.
-¿Te desperté?- me dijo con un tono muy irónico.
-Si- le respondí algo confundida.
-Cierra los ojos y déjate llevar-
me dijo al oído con una voz irresistible.
Cerré mis ojos y poco a poco
sentía como sus manos tocaban mis piernas, sus labios rosaban los míos, yo
tocando su espalda fuertemente, mordiendo su oreja , sus leves gemidos me
hacían llegar a las estrellas, para sus 22 años, no estaba nada mal, me tocaba
con una mezcla de suavidad y furia, como si alguien nos fuera abrir la puerta .
Yo no pensaba en nada, solo estaba disfrutando del momento placentero que estaba
viviendo. Lentamente comencé a sacar su
pantalón mientras el quitaba mi vestido, ambos quedamos en ropa interior.
De un momento a otro tomo el
control de la situación y me subo arriba de él, tomo sus manos, las pongo a la
altura de su cabeza y mi boca recorre su cara, muerdo sus labios, llego hasta
su cuello, lo muerdo, lo beso con desenfreno, él me responde con otro beso y
sus manos aprietan mis nalgas, wow, ese apretón me motivaba a que el juego que
estábamos teniendo llegara mas allá. Vuelvo a cerrar mis ojos y fue imposible
que la imagen de mi ex se me viniera a la cabeza y eso me hizo reaccionar.
-Mariano, ya basta , ya son las 9
de la mañana, tengo que llegar a mi casa .
-Ok, no hay drama, pero dame tu
numero para que sigamos en contacto.
Nos dimos los números, bajo al
primer piso, mi amiga Caro con su amigo estaban raja en el sillón y me fui a mi
casa (vivía a un par de cuadras).
En la tarde suena el celular y era
Mariano, que me llamaba para invitarme almorzar pero rechace la invitación porque
tenia cosas que hacer, la cosa es que nos agregamos a Facebook y seguimos
conversando un par de días, durante los cuales, mi ex me busco, conversamos y
volvimos, pero yo no deje de conversar con Mariano, hasta que un dia me lo tope
en el supermercado y me dijo :
-Hola Ale , ¿Cómo has estado?
-Hola, bien ¿y tu?
-Bien, gracias. El otro día caché por Facebook que volviste con tu ex.
-Ah sí, es que conversamos,
arreglamos las cosas y volvimos- le dije con una cara en tono de “quiero desaparecer”.
-Que bueno, pero no importa, no
soy celosos- se rió.
-Jajaja, idiota.
Nos despedimos y me fui a mi casa.
Ese fin de semana habíamos acordado con mi pololo juntarnos y salir, pero a última
hora me dijo que no podía porque le había salido un trabajo fuera de la ciudad
y yo ya estaba entusiasmada, así que llame
a la Caro para ir a la disco, llegue pero ella no llegó, nunca contesto
el celu y me iba a ir, pero en la puerta , como de la nada aparece Mariano y me
pregunto que hacia ahí sola y le conté. Me tomo la mano y me llevo a la disco.
Esa noche carretiemos juntos un rato ahí y luego nos fuimos a su casa.
Estábamos solos y nose, fue la noche, el
baile, los tragos y mi rabia porque mi pololo me dejo sola.
Mariano cierra la puerta, me
agarra la cara , nos besamos, mis manos responden a sus caricias, mi cartera
vuela , su camisa se la quito de una , los botones explotaron, mi vestido
desapareció de la nada y quedamos libre de ropa en el sofá.
Mi cabeza gira, veo estrellas y
siento que su lengua recorre mis labios, mi cuello, mis manos tocan su espalda
dura y algo húmeda. Sus manos tocan excitantemente mis pechos , en este momento
no pienso en mi pololo, ni en mi amiga, en nadie. Mariano y yo estamos en un
mundo aparte. Solo atino a preguntarle, “¿tienes condón?” , él responde , “acá están, son de sabor”, ahí todo fue placer, pero de ese placer entre
culpable y gustoso.
Pongo el condón en mi boca, bajo
hasta su entre piernas y haciéndole sexo
oral en su pene grueso, de unos 20 cm,
dejo listo el preservativo. Con cada roce que yo hacía con mis labios él gemía
y me pedía que no parara. Luego de unos minutos, voy subiendo hasta
llegar a su cara, toco sus labios
con mis dedos, él me gira y comienza a besar mi espalda, solo me dejo llevar
por el momento y sus caricias.
Mis pezones se endurecen al sentir
como sus dedos rozan mi vagina y va introduciendo un dedo en mi interior que
hacen acelerar mi respiración. No quiero
que pare. Se siente muy bien.
Mariano toma con sus manos mis
caderas, las levanta y posa su pecho en mi espalda, hasta sentir como entra en mí.
Con mis manos agarro su trasero y hago presión, para que no salga y siga
meneándose como lo hace. Nuestros gemidos de placer invaden la habitación.
Puedo sentir como su pecho suda,
sus manos acarician mis senos también húmedos, muevo mis caderas al ritmo que
él no deja de penetrarme una y otra vez.
Nuestras lenguas parecían bailar
de un lado a otro.
En la habitación todo calor,
sudor, pasión, sexo y gemidos de placer. Debo reconocer que hace tiempo no me había
sentido tan deseada y placentera con un hombre.
Una vez que ya había pasado casi
una hora, nuestros cuerpos sudados y estando más que agitados, él acaricia mi
cabello, y yo sus brazos.
Ya son las 10 de la mañana, tengo
que llegar a mi casa. Me levanto, me visto rápidamente, dejo que esos ojitos
sigan durmiendo.
Mientras camino a mi casa, suena
mi teléfono, era mi pololo, quien me llamaba diciéndome que me pasa a buscar en
1 hora más para que fuéramos a almorzar a la playa, así que me apure en llegar a
mi casa, me duche e hice como si nada. Lo mire y algo culpable lo abrase y le dije
“te quiero mucho”.
Fue una infidelidad no
predeterminada, sino que fue una noche donde uno no sabe qué pasará y como dice
el dicho “OJOS QUE NO VEN,
CORAZÓN QUE NO SIENTE”….
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| OjosQueNoVenCorazónQueNoSiente/ZantoPutoBlogger |

Buenísima historia, Algo muy distinto a lo que ya venías haciendo muy bien. me encantaron tus descripciones;
ResponderEliminar"Cerré mis ojos y poco a poco sentía como sus manos tocaban mis piernas, sus labios rosaban los míos, yo tocando su espalda fuertemente, mordiendo su oreja , sus leves gemidos me hacían llegar a las estrellas, para sus 22 años, no estaba nada mal, me tocaba con una mezcla de suavidad y furia, como si alguien nos fuera abrir la puerta . Yo no pensaba en nada, solo estaba disfrutando del momento placentero que estaba viviendo. Lentamente comencé a sacar su pantalón mientras el quitaba mi vestido, ambos quedamos en ropa interior.
De un momento a otro tomo el control de la situación y me subo arriba de él, tomo sus manos, las pongo a la altura de su cabeza y mi boca recorre su cara, muerdo sus labios, llego hasta su cuello, lo muerdo, lo beso con desenfreno, él me responde con otro beso y sus manos aprietan mis nalgas, wow, ese apretón me motivaba a que el juego que estábamos teniendo llegara mas allá".
Y la parte del encuentro final,cómo la describes igual.
Y si vamos más allá, creo que a Ale sí le pasaron cosas con Mariano. Yo creo que si diera para segunda parte, habría más de un reencuentro entre ellos. Es más, si yo estuviera en los zapatos o tacos de Ale, me la jugaría por Mariano 100%.
Bravo, amigo, felicitaciones. Excelente historia,Sigue así, porque talento y creatividad te sobran
Costo pero salio la historia.
EliminarNecesitaba volver a exponer algo de esta tematica.
Gracias por siempre tener buena onda y palabras de animos !
Abrazo
Cada dia me asombro mas en lo real que se hacen tus historia. ME GUSTO!!!
EliminarY pienso lo mismo, esto da para que continúe.
I love it!!!
Hola, la verdad trato siempre de darle realismo a mis historias. Es como un sello de mi blog. Gracias por leer y comentar. ✌
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